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domingo, 22 de marzo de 2020

Una semana menos...

  La verdad es que hacía tiempo que no limpiábamos a fondo la librería...


...te lías con el voy vengo de los días y las semanas y, cuando pillas rato para pasar el trapo, da pereza y siempre surge algo más interesante que hacer, pero lo cierto es que no hay nada como una habitación en perfecto estado de revista...


...nada como una camica recién hecha con su ropica planchada y almidoná...


  Hoy, por ser domingo, hasta hemos puesto una rosa fresca en el alféizar...  :)


...y hemos horneado galleticas de azúcar para la merienda...



  Parecía que el día iba a ser eterno, pero lo cierto es que hemos tenido que encender la luz para poder leer un ratico antes de cenar...


...y muy pronto, los dulces sueños se llevarán un día más que nos dejará por delante una semana menos...


 ♥

domingo, 15 de marzo de 2020

Pasará!!! :)

  Quién nos lo iba a decir, verdad? Hasta qué punto iban a parecernos grandiosas nuestras "pequeñas cosas"... Cómo en tan poco tiempo podríamos llegar a añorarlas tanto! Es hora de replegarse, de cobijarse en casa...

   
  Hay momentos en que el "encierro" me pesa como una losa y aún más me pesa la preocupación por todos mis seres queridos... empiezo a incluir en ese grupo a más gente cada momento que pasa y rezo por todos los que están ingresados en los hospitales y por aquellos que los cuidan y que son los verdaderos héroes ♥ Sin embargo, empiezo a ser capaz de dominar el miedo y de imponerme la esperanza :) Porque va a pasar, porque va a ser un paréntesis que se cerrará, porque sin duda vamos a recuperar todas nuestras pequeñas cosas y cuando eso suceda, serán grandiosas y nosotros infinitamente mejores :)

   Toca quedarse en casa... Lo haremos! 


  Pero no olvidéis que todo pasará, que volveremos a reconquistar todas nuestras "pequeñas cosas". El tiempo corre a nuestro favor y cada día es un día menos! Quedaros en casa, pero no dejéis de sonreír y compartir...


  El día en que saldremos de la burbuja ya está en el calendario y hacia él nos dirigimos! 


:)

sábado, 7 de marzo de 2020

"Sweet Alameda", amanece...

  Mi "Sweet Alameda" amanece casi con el alba... Muchas veces me he acercado solo para verlo despertar desde fuera, en medio de un aroma delicioso de café y bollitos recién horneados que envuelve uno de mis rincones favoritos de la Alameda... sin prisa... sin ruido...


  A medida que te acercas, la terraza de rattan resulta irresistible...




...pero si te asomas al interior...


...te das cuenta de que no hay nada como ese primer café contemplando el paseo a través de la cristalera...


  Al reclamo de la puerta entreabierta cantan los mirlos...


...y a veces, en la ensoñación de un sorbito de café, envidio a las alondras que se acercan desde el cielo...


...y se desperezan entre las rosas y la enredadera...


   A las horas entreabiertas les siguen las de la mañana, mucho más bulliciosas, con sus idas y venidas... su chocolate, sus panecillos y algún poema...


...con sus "póngame, por favor, una bolsita de te"...


  Y, después del mediodía, el apacible tic-tac de cualquier hora de la tarde...


  Si tuviera que representar el encanto, plasmaría en un lienzo ese pequeño café de mi Alameda...


 ...y me quedaría hasta que el sol se despidiera para verlo prender sus farolillos...





  Resulta tan cálido a la luz de la luna que cuesta resistirse a una última infusión...


...al embrujo del susurro de un tequiero...


...al latido enardecido de una flor...


  Mi dulce Alameda...


sábado, 22 de febrero de 2020

"Sweet Alameda"

   En mi hermosa Alameda, en medio del paseo, siempre ha habido un pequeño y coqueto café por el que las horas han ido pasando en serena y dulce armonía... Testigo de un sinfín de encuentros, cómplice de tantas y tantas miradas, gestos y susurros, el "Sweet Alameda" siempre ha sido un referente, el farolillo cálido y titilante del corazón de la Alameda. Cuántas historias al abrigo de sus ventanales!

   Siempre me ha conmovido la resignada complacencia con la que acogía el rotar de las estaciones; el modo en que sus paredes, plantas y cristales se acomodaban a la eclosión de la primavera o a las tórridas tardes de verano... Me encantaba verlo vestido con su manto de hojas de otoño y ese halo de melancolía y candilejas con el que aceptaba los atardeceres tempranos y desapacibles; o bajo el manto inmaculado de la nieve mientras sus viejas y desvencijadas vigas crujían en medio del crepitar de las estufas... Era tan nuestro, tan perenne y entrañable, que el paso de sus años se nos hizo imperceptible hasta que el envite de la última tormenta  resquebrajó sus celosías haciendo caer la viga sobre las maltrechas mesas de nuestros encuentros y sumió el paseo en el estupor de la pérdida y el silencio del contenido dolor que azotó nuestros corazones.  Algo se murió en el alma de mi Alameda aquella tarde del 16 de diciembre...

   Durante muchos días, pensé que jamás podría volver a recorrer el paseo... durante muchos más, ni siquiera sentí la añoranza de hacerlo... pero pronto volverá la primavera y aunque nunca será lo mismo, para quienes lo conocimos, para quienes nunca olvidaremos sus horas en nuestras vidas, para quienes vibramos y fuimos felices entre sorbito y sorbito de café y bocadito de nata, volver a levantar el "Sweet Alameda" se ha convertido en la más adorable travesía :)

   Aún queda mucho por hacer, pero en el invernadero de Simón ya palpitan los capullos que llenaran de colores la entrada y el pequeño jardín que lo bordea; y Gabriela y yo ya casi tenemos listos los estantes y alacenas que darán vida a su interior. He pensado que quizá os gustaría ver... :)

   Hemos conservado los viejos muebles, aunque después de las horas de lija y los baños de cera cuesta reconocer en ellos los maltrechos restos que rescatamos tras el derrumbe...


  La idea del color fue de Gabriela... en el viejo "Sweet" todo el mobiliario era de madera; sorprende que en medio de tanta sobriedad fluyeran tan apacibles y chispeantes emociones; pero ya que estamos empezando de nuevo, no vi razón para oponerme a esa brizna de color en los muebles... Me encantó el azul que eligió para la alacena...


  Un regalo apresurado no tiene por qué ser menos sentido ni encantador que otro bien planificado, por eso el "Sweet Alameda" contará con un expositor que colmará los anhelos de quien, a deshoras o no, desee llegar a otro corazón y acariciarlo con un trocito de celofán y un lacito de seda :


  Esta vez el verde fue idea mía, aunque la tarta de nata con bizcochos de soletilla sigue siendo la que siempre ha sido; la oferta de dulces en el "Sweet Alameda" resulta tan variada y tentadora que cuesta decidir con cual de ellos acompañar el te, pero quienes os acerquéis a mi paseo por primera vez no dudéis, hay un antes y un después de probar esa tarta de nata con bizcochos de soletilla... :)


  Sé que si venís una vez deseareis volver una y otra más... Será el momento de dudar entre la tarta de trufa, la de mantequilla o la de fresas con nata.....entre el tiramisú, los bocaditos de crema o la tartaleta de frambuesa... 


   Para paladares caprichosos en el "Sweet" siempre encontrareis unos pastelitos con espuma de kiwi que no podréis saborear en ningún otro lugar ni olvidareis fácilmente, y si definitivamente lo que os tienta es el chocolate, solo puedo desearos que lleguéis a tiempo para probar los de cacao negro y albaricoque.


   Y si hace calor? Te frío y tarta de limón!  :)


  Mmn... No se os hace la boca agua? Podéis imaginarlo como lo hago yo? Si cerráis los ojos, podéis soñaros compartiendo un te con dulces y confidencias? Escucháis el trino de los gorriones? Alcanzáis a percibir el aroma de las primeras rosas? ♥


   Pronto podréis hacerlo realidad; ya estamos pintando y empapelando... abriremos temprano para los más madrugadores y cerraremos tarde para que los amantes puedan sonreírse bajo la luz de la luna y leerse poemas de amor entre tacitas de porcelana...   :)


    Cuando el sol llegue para quedarse llenaremos de mimbre la terraza...


   Os aviso en cuanto inauguremos; estáis invitados!!! 


:)

miércoles, 19 de febrero de 2020

A veces llegan cartas...

  A veces llegan cartas... en estos tiempos inhóspitos de nubes sin fondo, extravagantes WhatsApp, escuetos mails y socorridos emoticonos, aún hay días en los que el buzón se llena y te emociona :) Ya no son -que sí son- las palabras que te abrazan desde una nota diminuta o las pequeñas cosas que las acompañan... es el hilo invisible que te atrapa cuando reparas en la distancia que ese pequeño paquete ha burlado hasta llegar a tus manos desde aquellas que, al otro lado del hilo, empaquetaron con tanto mimo y escribieron con tanto cariño... Aún hoy, a veces llegan cartas que saben a felicidad... ♥

   A Drora y a mí nos separan más de cinco mil kilómetros... me cuesta hacerme a la idea, como me cuesta siempre imaginar el verdadero tamaño de las pequeñas cosas que voy descubriendo en su blog... Hay cosas que, aún siendo mediocres, atrapan en una fotografía; en cambio hay otras a las que la cámara no hace justicia... la fotogenia se rige por sus propias reglas. Las pequeñas cosas de Drora, que a mí siempre me han parecido encantadoras, son infinitamente más espectaculares cuando las tienes en la mano, increíblemente más pequeñas, delicadas y perfectas. Hoy me llegó su carta... :) 


   Bombo está impresionado! :) Convencido de que existen los gnomos y los elfos, lo verdaderamente impactante para él es la cantidad de setas que brotan en el bosque de la nuez de Drora :)


  El gnomo parece amigable y afable... quizá lo invite a tomar un tarrito de miel en la casita cuando regrese? :


  Me ha prometido que, si eso sucede, no olvidará restregarse las patas en el felpudo antes de entrar... un osito educado ha de saber comportarse... las zarpas mojadas o embarradas solo abren las puertas una vez; si quieres volver, has de frotar el felpudo... :)


  A Bambalina en cambio le ha enamorado el color de las rosas...


Drora sabe que es presumida y aunque aún es muy joven para ir sola al baile de la arboleda, quizá mañana la dejaré jugar a osita grande en el espejo del remanso... :)




  Qué tarde bonita me ha traído tu paquete, Drora, te doy las gracias de corazón desde este lado del hilo! ♥

  Antes que Drora, fue Carmen la que me llenó el buzón... No nos separan cinco mil kilómetros, pero lo cierto es que entre la orilla de su mar y el norte de mi tierradentro hay un camino que no se recorre cualquier día... de qué si no iba yo a perderme sus garbanzos con callos y todo lo que los rodea... Pero a pesar de eso, entre las dos hay otro de esos hilos mágicos de los que os he hablado y ella se encarga de tirar de él siempre que la ocasión lo requiere y aunque no venga a cuento de nada :)

   Esta vez, además del mítico calendario de "Casa Carmina" que ya marca los días en la casita grande, me mandó galletas y unas pastillicas de caldo de pollo para la cocina de Gabriela... :)


 y unos libricos que colocaré en la estantería cuando Bombo decida que ya los ha leído suficientes veces... :)


   Qué buenos raticos, mija, qué buenos raticos!!! 

:)
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