A la princesita de Dª Marina la han destronado de madrugada… Ha sido un bebé precioso, pelón y sonrosado que desde entonces alborota sin recato la segunda planta de la maternidad. Impaciente e ilusionada pero consciente de que debe esperar a que la mami descanse antes de hacer su visita, Dª Marina ha elegido “Cherubín” para dejar correr la mañana y elegir un detalle exquisito con el que agasajar al pequeño Simón. Resultaba tan contagioso su entusiasmo… tan patente el borboteo de su corazón cuando miraba y revolvía sonajeros y peleles y baberos sin terminar de decidirse, queriéndolos todos y sin querer ninguno… :)
En qué momento el mundo ha dado la vuelta? Quizá han sido los zapatitos de perlé… quizá la pamela con el lacito color lavanda… quien sabe? Lo cierto es que de pronto, a la luz de sus ojos la mañana ha tomado un nuevo color, las dudas se han disipado y muy convencida ha empezado a comprar… :)
Un vestido blanco como el destello de su sonrisa y cuajado de flores como las que hace brotar en el alma de su abuela cada vez que la mira… con su capita por si refresca al atardecer de la alameda :)…
Y una mudita… de hilo suave y delicado como su piel y su corazón. Qué caramba! Y un jersecico rosa que no necesita pero con el que estará preciosa cuando acaricie por primera vez la cabecita de su hermano… :)
Dulce Camila! Quizá volvamos esta tarde a comprar el sonajero… Quizá también nos llevemos otra cinta para tu pelo... :)

