Me la encontré en la playa debajo
de una caracola y nunca me ha contado cómo había llegado hasta allí; ni
siquiera estoy segura de que lo recuerde...
Algo terrible debió pasar porque aún conserva una chispa de miedo y profunda tristeza en las pupilas...
Por el modo en que se rindió y sumisa tomó mi mano en cuanto la vio tendida, he deducido que sus horas de caracola fueron tan largas y oscuras que, cualquiera que fuera el destino al que yo pudiera llevarla, era sin duda mejor que la opción de continuar agazapada, desnuda y sola en aquel túnel asolado por un incesante rumor de mar...
Algo terrible debió pasar porque aún conserva una chispa de miedo y profunda tristeza en las pupilas...
Por el modo en que se rindió y sumisa tomó mi mano en cuanto la vio tendida, he deducido que sus horas de caracola fueron tan largas y oscuras que, cualquiera que fuera el destino al que yo pudiera llevarla, era sin duda mejor que la opción de continuar agazapada, desnuda y sola en aquel túnel asolado por un incesante rumor de mar...
Con el deseo de que se sintiera
acariciada cada vez que la nombrara, decidí llamarla Emilie y prendida de mi
mano, nos alejamos de la playa y la caracola sin que, ni una sola vez en aquel
largo camino de regreso, hiciera el más mínimo amago de volver la vista atrás...
Sea lo que fuera aquello que dejó a su espalda, su felicidad está en algún lugar
entre el horizonte y mi Alameda... La encontraremos! :)
Vestirla sin duda ha sido lo más
sencillo en esta historia; en cuanto Gabriela la vio, alargó su brazo hacia las
perchas de la ropita recién ordenada y no fue necesario ningún intento más...
Ya nos íbamos cuando reparé en
los zapatitos color crema del escaparate y en sus pies descalzos y se los
compré también :)
El bolsito fue un regalo de
Gabriela... No creo que el color resulte el más adecuado para el conjunto, pero
fue sin duda el que Emilie miraba con mayor insistencia durante nuestra estancia
en “Cherubín”... Me pregunto si la atraería el color de rayo de sol o las
flores que le brotan en la arpillera...
No tengo muy claro que pueda
hablar, de hecho, aún no la he escuchado pronunciar palabra pero, cada vez que
la llamo, vuelve de inmediato hacia mí su cabecita y yo siento que cada vez lo
hace más confiada, siento que cada vez está más cerca el día en que voy a verla
sonreír :)
Emilie...
♥
Mi agradecimiento y admiración a Elena Nikitina por venderme el patrón que ha hecho posible rescatar a Emilie de su caracola :) El canesú del vestido es de Pili (Pilimini en el Foro) a la que no solo admiro sino que quiero un montón y por un sinfín de razones. Los zapaticos de mi Gabriela son de mi Vic ♥ y los escarpines de Emilie míos, de mi puño, mi letra y mi discurrencia, lalalaaaaa...
:)













