No sé si somos conscientes de lo que, para alguien tan chiquitico, puede suponer la enorme tarea de la que ha de ocuparse... Nos damos cuenta de lo que significa corretear noche tras noche, con su saquito a cuestas, recogiendo sin descanso esos pequeños dientes que nuestros pequeños dejan caer en su obstinado empeño por crecer? A mí me ha dolido tanto cada uno de los que mis hijos han dejado en el camino! He visto desvanecerse, gotita a gotita esa sonrisa con la que nos roban el corazón, el alma y la memoria... Luego han llegado otras sonrisas :), benditas sean! pero aquella que el ratoncito Pérez fue recogiendo en su saquito, aquella... aquella aún hoy, al recordarla, me hace rebosar el alma por las pupilas...
En fin... os hablaba del ratoncito Pérez :); tengo que anunciaros que ha cerrado la puerta de su casita del rodapiés y se ha mudado... Es listo como el pensamiento! Ha trasladado -al menos temporalmente- su camita de hojas a un lugar donde -al menos temporalmente- sabe que va a tener mucho trabajo :); cuanto más cerca esté de las perlitas :), menos esfuerzo le costará recogerlas y más tiempo y más tranquilo podrá dormir :)
Imagino que os estaréis preguntando adónde se ha mudado, verdad? Dejemos de lado la impaciencia, esa historia os la contaré mañana, dejadme que ahora os presente a mi pequeño y bondadoso ratoncito Pérez :)
Aquí está! :) Parece una bailarina, verdad? Se sentía un poco apurado cuando le hacía las fotos y quiso haceros una reverencia:)
Y esta es su camita... tejida con hojicas de hierbabuena :)
Aquí los dos! Camita y ratón :)
Mmmm... Empieza a hacer frío, verdad? :)
Hasta mañana!!! :)












