Desde hace algún tiempo, a mis amigas y a mí, nos ha dado por los ositos y ahí cada una se desenvuelve a la manera que le viene mejor. No se nos da mal. Lo digo no tanto por el resultado (aún somos principiantas en esto), como por lo divertido y gratificante que a todas nos resulta el proceso, tanto que en cuanto nace un nuevo pequeñín ya volamos en busca de otro :). Y como vamos sin rumbo, donde el corazón nos lleva, estábamos empezando a llenar la caja de los ositos cuando surgió la pregunta: "no es una pena tener a todos estos chiquiticos metidos en una caja por más bonita que sea la caja?" GLUPS!!!
No creáis que no tenemos grandes planes para ellos, tenemos muchas ideas que algún día verán la luz, pero entretanto, hemos decidido sacarlos de la cajita :) Os estáis preguntando qué vamos a hacer con ellos? Veamos... :)
Cada vez que los miro siento ganas de tomarlos en la palma de mi mano y apretar muy suave, de protegerlos... eso nos hizo evocar la fragilidad del cristal... nos parecen deliciosos como el chocolate :), dulces como la miel o la mermelada :)... Adivináis?
Bomboncitos! :)
Son Keko y Balita! Keko quiere que mami le ponga los zapaticos nuevos y lo lleve a pasear a la alameda :)
Ay, Señor! A ver si en lugar de arreglar hemos hecho lío... Espero que a Victoria le haya ido mejor! :)
Tengo más bomboneras :), ya os enseñaré...















