Bajo el tejado de mi casita, protegido del ruido y de los malos rayos, se encuentra el ático y en el ático hay un cuarto donde una dama teje y mientras teje, va hilvanando un sueño que hace ya tiempo prendió en la tierra cálida de su corazón y aún vuela :)
Comencemos por el tejado! A mí me gustan las veletas; yo no soy una de ellas :), pero me encanta verlas en los tejados, bailando al son que les marca el viento, anunciando por dónde va a llegar la brisa o la ráfaga oscura que traerá tormenta. Y de entre todas las veletas, a mí deme usted la bruja! :) Por un sinfín de razones, aunque no necesito ninguna, en el tejado de mi casita planea una bruja hermosa sobre su escoba :). Simbiosis de mujer y golondrina, vela sin descanso el cuarto donde la dama teje y el que hay a su lado y donde duerme el bebé. Y protegiendo a mi bruja, porque la quiero, un pararrayos, y para darle calor, dos chimeneas :).
Bajo esa ventanica que se ve más a la izquierda de las tres, está el cuarto de costura... un modo como otro cualquiera de denominar el rincón más íntimo de mi dama en su casita. Ahí es -ya lo he dicho- donde ella teje, donde cose, plancha e hilvana... pero tejer no es solo entrelazar el hilo con el gancho, hay todo un mundo interior inconmensurable tras el ir y venir de la aguja, un mundo que se rige por sus propias normas, con su particular paleta de colores, un mundo con vida propia que se va forjando al compás de la lana... un cuarto que, al mirar por esa ventana, se desvela así:
Como el resto de mi casita, está decorado con los dedos que yo tenía cuando empecé y con los ojos desbordados por la luz de una pasión que por vez primera tomaba forma en un sinfín de pequeñas cosas que podía sostener sobre la palma de mi mano. Sigo siendo igual de torpe, pero infinitamente más exigente :), muchas de las cosas que vais a ver hoy no pasarían mi propio filtro, pero nada hubiera sido posible sin ellas :).
Ese armario de la derecha, por ejemplo... es un kit de esos que tanto me gusta montar :). Me hubiera encantado pintarlo y darle un acabado envejecido, pero la prudencia aconsejaba limitarse a teñir y barnizar y fui prudente. Todas las cosicas que se ven en el interior son "handmade by me", me encanta hacerlo yo! :)
Sobre el armario hay dos cestas, las veis? Uno de los problemas con los que me encuentro a menudo es que, como soy incapaz de resistirme a según qué cosas, a la hora de colocarlas me encuentro con que tengo más de lo suficiente, un problema que, normalmente, resuelvo a mi modo y manera que no es otra que colocar las dos cesticas de costura sobre el armario y reservar para la tercera un lugar más especial :). Esas dos que veis en la foto solo están tuneadas, la tercera es "handmade by me", la, la, la... Me encantan las cesticas con hilos y cachivaches para coser! :)
Sé que os habéis fijado también en ese faldón que colgaba de la puerta del armario :) Con él hice mi primer intento del punto "espuma de mar", por él y alguno más que le siguió, mi amiga Vic tiene la mantica más bonita que he hecho en mi vida y yo el orgullo de haberme colado en su cuarto de costura :)
En fin, avancemos que nos va a anochecer...
En el lado opuesto de la habitación, está la máquina de coser. Fue un regalo de mis hijos y no la cambio por ninguna. Para que asentara bien, atención a esto, por favor!, para que asentara bien, tejí una alfombra de punto de cruz, siiiii! :), y no solo la alfombra es "handmade", también el diseño es mío y de nadie más. Sucedió que nunca pensé que fuera a terminarla, la empecé como un experimento, un primer ensayo, así que fui improvisando los colores y los dibujos a como me vino bien. Cuando la terminé, había sido tal el esfuerzo que las ganas de hacer otra se desvanecieron y no tuve agallas para meterla en un cajón o tirarla a la basura y desde entonces ahí está :). El cojín que está sobre la silla es mi primer cojín en crochet y la cestica que hay en el suelo, mi cestica "handmade by me", jaaaaa! Os confieso que cuando la acabé, se me saltaban las lágrimas de lo mona que me parecía :)
También me hice de punta a cabo una tabla de planchar, una plancha y una camisa recién planchada y pulcramente doblada. No se aprecia en la fotografía, pero la tabla tiene un soporte de "hierro" donde se puede dejar la plancha entre vuelta y vuelta. No es broma, eh?, ahí está!
Veis el vestido? Mi dama lo guarda siempre en el maniquí, no quiere que el armario pueda arruguar el vuelo de la falda... si finalmente su caballero la invita al baile de la primavera, ella no tendrá que perder un segundo con el "qué me pongo?" Si él hubiera visto ese maniquí... si pudiera imaginar esas perlas acariciando su cuello, yo no tengo dudas de que mi dama bailaría con él... pero el caballero no ha visto el vestido así que habrá que esperar para ver qué sucede... :)
No sé a vosotros pero a mí me encantan las casitas a la luz del principio de la tarde, cuando uno se pierde en la penumbra del duermevela y se deja acariciar por el rayo de luz que entra por la ventana, en esa bruma que invita a cerrar los ojos y a la confidencia... A esa luz, así es como se ve el rinconcico donde la dama se sienta cuando no teje, donde vuelca sus anhelos sobre el papel cuando le rebosan, donde escribe las cartas que quizá nunca llegue a leer su caballero...
Qué bonita se ve la mariposa, verdad? Es uno de los pocos bordados en px mini que he conseguido terminar antes de desesperarme :) Los cuadritos son de Vic... cuando me los regaló creo que ninguna de las dos podíamos llegar a imaginar que el hilo que tejíamos fuera a dibujar un bordado tan maravilloso como la amistad que tenemos ahora... Los cuadricos me parecieron tan bonitos que tardé un montón de días en ponerlos en su lugar... me encanta tener las minis al alcance, tocarlas, mirarlas, ponerlas sobre la palma de la mano, sentirlas... :)
Ya estamos llegando al final, el cuarto no da para más, solo resta presentaros a mi dama... imagino que os recordará a otras damas que, con dudosa escala, habitan un sinfín de casitas de muñecas... a mí no me importa, para mí siempre ha sido especial... es la primera muñeca que cabe en mi casita y que pude tener en las manos... viendo su expresión, soy capaz de imaginar un montón de historias... en esta foto por ejemplo, está evocando lo chiquitico que era el bebé que duerme al lado cuando ella tejió para él ese gorrito que cuelga de la esquina del perchero? o quizá le acecha la zozobra de pensar que su caballero no va a llamar hoy? :)
Si!!! Esa alfombra blanco roto es también "handmade by me"! Cuando el caballero le pida el baile y ella se ponga su vestido y ajuste las perlas a su cuello, caminará arrebolada sobre esa alfombra y el espejo le confirmará lo que su corazón hace mucho tiempo que ya sabe :)
Un momento!!! No os vayáis!!! Acabo de colocar la estufa que me trajeron los Reyes!!! Estas casitas son como los lienzos, uno no sabe nunca cual, definitivamente, será la última pincelada :)
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