Erase una vez un pueblecito encantado donde vivía una ratita que llevaba un corazón de hierbabuena prendido de su bolsito...
Cada mañana, con el primer rayo de sol, salía de su casita y bajaba al bosque a recoger ramitas de fresno para su chimenea y pétalos de rosa y campanillas para el alfeizar de su ventana...
Cuentan los que lo saben que, en sus documentos oficiales, figura como Jaibor, Rita Jaibor, pero en el pueblo todos la conocen y la llaman Gilda y Gilda me gusta llamarla a mí también... :)
Cuentan que, desde lo alto del cerro donde está su casa, en los días claros, se puede distinguir la línea del horizonte tan nítidamente que uno se pregunta si realmente habrá un camino más allá de ella o si por contra, los confines de la tierra partirán en esa franja lejana el universo en dos...
Sea como fuere, Gilda prefiere soñarlo que averiguarlo y corretear entre las lindes mucho más seguras del bosque amable que tan bien conoce y en el que, apenas con cerrar los ojos, puede encontrar sin dificultad pequeños brotes de alameda que la devuelven de nuevo a aquella casita que se escondía tras aquel pequeño agujero en la trastienda de "Cherubín" y que nunca olvidará...
Quien sabe si esos pájaros que trinan no sean las crías de aquellos que hacían sus nidos en los álamos del paseo... Quien sabe si esa hojarasca no sea la misma hierba que pisaba cuando la mano de su madre la guiaba en sus primeros pasos... la fuerza del viento de las tormentas bien pudo haberla traído hasta aquí, no creéis?...
El verde no hay duda de que es el mismo verde...
y el aroma antiguo de las lavandas perdura tal y como lo conoció...
Es hora de hacer acopio y ponerlas a secar en el sombrío. Cuando el verano se despida, amorosamente bordará pequeñas bolsitas de algodón y el verano dormitará en los cajones de su ropa blanca hasta que la primavera despunte otra vez y cuaje su bosque de nuevas amapolas...
Mmn... Empieza a anochecer, Gilda; nos hemos alejado y el camino de vuelta es largo...
:) Si... yo también lo creo... el cielo sigue siendo aquel mismo cielo...
No vayas a ponerte triste! :) Antes de lo que imaginas volveremos al anochecer de la Alameda... yo te llevaré! Se de una casita en la que seremos muy bien recibidas... Te verás tan bonita a la luz de los farolillos!!! :)
Atiende las lavandas, Gilda... :)
Llevaremos unas bolsitas cuando visitemos a Gabriela... Necesitas un abrigo... :)
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