A veces llegan cartas... en estos tiempos inhóspitos de nubes sin fondo, extravagantes WhatsApp, escuetos mails y socorridos emoticonos, aún hay días en los que el buzón se llena y te emociona :) Ya no son -que sí son- las palabras que te abrazan desde una nota diminuta o las pequeñas cosas que las acompañan... es el hilo invisible que te atrapa cuando reparas en la distancia que ese pequeño paquete ha burlado hasta llegar a tus manos desde aquellas que, al otro lado del hilo, empaquetaron con tanto mimo y escribieron con tanto cariño... Aún hoy, a veces llegan cartas que saben a felicidad... ♥
A Drora y a mí nos separan más de cinco mil kilómetros... me cuesta hacerme a la idea, como me cuesta siempre imaginar el verdadero tamaño de las pequeñas cosas que voy descubriendo en su blog... Hay cosas que, aún siendo mediocres, atrapan en una fotografía; en cambio hay otras a las que la cámara no hace justicia... la fotogenia se rige por sus propias reglas. Las pequeñas cosas de Drora, que a mí siempre me han parecido encantadoras, son infinitamente más espectaculares cuando las tienes en la mano, increíblemente más pequeñas, delicadas y perfectas. Hoy me llegó su carta... :)
Bombo está impresionado! :) Convencido de que existen los gnomos y los elfos, lo verdaderamente impactante para él es la cantidad de setas que brotan en el bosque de la nuez de Drora :)
El gnomo parece amigable y afable... quizá lo invite a tomar un tarrito de miel en la casita cuando regrese? :)
Me ha prometido que, si eso sucede, no olvidará restregarse las patas en el felpudo antes de entrar... un osito educado ha de saber comportarse... las zarpas mojadas o embarradas solo abren las puertas una vez; si quieres volver, has de frotar el felpudo... :)
A Bambalina en cambio le ha enamorado el color de las rosas...
Drora sabe que es presumida y aunque aún es muy joven para ir sola al baile de la arboleda, quizá mañana la dejaré jugar a osita grande en el espejo del remanso... :)
Qué tarde bonita me ha traído tu paquete, Drora, te doy las gracias de corazón desde este lado del hilo! ♥
Antes que Drora, fue Carmen la que me llenó el buzón... No nos separan cinco mil kilómetros, pero lo cierto es que entre la orilla de su mar y el norte de mi tierradentro hay un camino que no se recorre cualquier día... de qué si no iba yo a perderme sus garbanzos con callos y todo lo que los rodea... Pero a pesar de eso, entre las dos hay otro de esos hilos mágicos de los que os he hablado y ella se encarga de tirar de él siempre que la ocasión lo requiere y aunque no venga a cuento de nada :) ♥
Esta vez, además del mítico calendario de "Casa Carmina" que ya marca los días en la casita grande, me mandó galletas y unas pastillicas de caldo de pollo para la cocina de Gabriela... :)
y unos libricos que colocaré en la estantería cuando Bombo decida que ya los ha leído suficientes veces... :)
Qué buenos raticos, mija, qué buenos raticos!!!
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